Lamine Yamal ya no se imagina sólo jugando de aquel extremo que recibía pegado a la banda derecha y comenzaba desde allí cada ataque del Barcelona.

El delantero azulgrana reconoció en una entrevista, que su fútbol está evolucionando y anticipó uno de los cambios que pueden marcar sus próximas temporadas: aparecer cada vez más cerca del área rival.

Lo explicó en una entrevista con Jorge Valdano para Universo Valdano, publicada este viernes 18 de septiembre en Movistar Plus, donde habló de su evolución como futbolista, del Barcelona, el Mundial y su candidatura al Balón de Oro.

Y apenas un día después volvió a dejar pistas sobre esa transformación. Lamine fue titular este sábado en el triunfo por 1-3 del Barcelona ante Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán y entregó las asistencias en los dos goles de Raphinha durante la segunda parte. El brasileño terminó firmando un hat-trick.

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Lamine Yamal anticipa cómo evolucionará su posición

El jugador todavía no sabe exactamente en qué posición terminará desarrollando la parte más importante de su carrera.

Pero sí tiene claro algo: seguirá siendo delantero y cada vez pretende aparecer menos condicionado por la línea lateral.

“No sé en qué posición acabaré, pero siempre seré delantero. Eso sí, nunca se verá al Lamine de 16 años pegado a la banda”, reconoció durante la entrevista.

Su idea es acercarse progresivamente al área, donde considera que puede convertirse en un futbolista todavía más peligroso.

Eso no significa que Hansi Flick haya decidido cambiarlo inmediatamente de posición ni que vaya a abandonar la banda derecha. 

Lamine puede seguir partiendo desde ese sector, pero teniendo mayor libertad para buscar espacios interiores, acercarse al delantero y aparecer en zonas donde pueda finalizar las jugadas. Al menos, eso dejó entrever en sus declaraciones.

El Lamine de 16 años ya quedó atrás

En sus inicios, cuando Lamine irrumpió en el primer equipo, buena parte de su peligro nacía de situaciones bastante reconocibles: recibir abierto, encarar al lateral y aprovechar su capacidad en el uno contra uno.

Ahora el escenario es diferente. El Barcelona depende mucho más de sus decisiones y Lamine empieza a tener influencia también lejos de la línea.

Puede asistir, atraer defensores, conducir hacia dentro o aparecer cerca del área para buscar directamente el remate.

Esa transformación también tiene relación con algo que el propio jugador admite: todavía considera que tiene margen para mejorar y no quiere que su fútbol dependa siempre del mismo recurso.

Sevilla confirmó que Lamine puede hacer daño de otra manera

Y el último partido del Barcelona sirvió como ejemplo. Lamine no marcó ante Sevilla, pero volvió a ser determinante.

Después de que Fofana adelantara al conjunto andaluz y Raphinha igualara rápidamente, el partido llegó abierto al segundo tiempo.

Ahí apareció la conexión entre Lamine y el brasileño.

Primero asistió a Raphinha para el 1-2 y después volvió a encontrarlo en la jugada del tercer gol, que terminó cerrando la remontada del Barcelona en el Sánchez-Pizjuán.

Ya no necesita marcar para decidir un partido

Eso también ayuda a entender hacia dónde está evolucionando su juego.

Lamine puede ser decisivo sin necesidad de terminar personalmente cada ataque.

Ante Sevilla volvió a generar peligro desde diferentes zonas y su capacidad para encontrar a Raphinha terminó siendo una de las claves del triunfo.

El Barcelona cerró así las primeras siete jornadas de LaLiga con siete victorias.

Lamine busca convertirse en un jugador más completo

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La evolución de Lamine tampoco significa renunciar al desequilibrio que lo llevó hasta la élite.

La banda derecha seguirá siendo uno de sus principales puntos de partida. Pero Lamine pretende sumar nuevas herramientas.

Ya antes del encuentro ante Sevilla acumulaba siete goles en el inicio de LaLiga y venía de marcar durante cuatro jornadas consecutivas, superando su mejor racha goleadora anterior en la competición.

Ahora también está aumentando su influencia en la creación y en el último pase. Esa combinación explica por qué jugar más cerca del área puede convertirse en el siguiente paso de su carrera.

El Barça empieza a ver una nueva versión de Lamine Yamal

Lamine tiene solo 19 años, por lo que todavía resulta difícil saber cuál será su posición definitiva.

Él tampoco pretende definirla todavía. No obstante, sus declaraciones dejan una pista bastante clara sobre el jugador que quiere ser.

Y lo ocurrido este sábado ante Sevilla parece ir exactamente en esa dirección: Lamine Yamal no necesitó marcar para volver a decidir un partido, apareció cerca de las zonas de peligro y terminó colocando dos asistencias que ayudaron al Barça a completar la remontada.