Los partidos entre argentinos y uruguayos son clásicos de alto calibre, por algo se le denomina el clásico del Río de La Plata y son parte de la historia del fútbol Mundial. Mientras crece la expectativa por Uruguay en el Campeonato Mundial de Fútbol 2026, los enfrentamientos entre ambas selecciones siguen ocupando un lugar especial en la memoria de los aficionados. En 1902 jugaron un partido amistoso y la albiceleste le propinó un doloroso 6-0 a Uruguay en Montevideo. Un resultado que aparece como un fantasma cada vez que se enfrentan en cualquier tipo de competencia.
Esa goleada abrió la puerta para que, cada vez que se encuentren, en la competencia que sea, todos hablen de un clásico que de amistad tiene poco y nada. Incluso la Asociación de fútbol Argentino (AFA) tiene un listado de partidos entre ellos, desde tiempos inmemoriales, como la otra goleada por 7-2 que le propinaron en Buenos Aires a los celestes en 1916 y también recuerda la peor racha que ha tenido Uruguay ante los argentinos. Duró 15 años, entre 1989 y 2004, donde los celestes no los pudieron vencer.
El campeón que no quiso ir al Mundial
Uruguay tuvo su mejor momento histórico hace más de un siglo y ese prestigio lo mantiene. Fueron campeones olímpicos en 1924 y 1928, cuando ir a los Juegos Olímpicos significaba ser Campeón del Mundo. Luego nació la Copa FIFA en 1930 que organizó Uruguay y ganó su propio Mundial. En la final derrotó 4-2 a Argentina con un detalle no menor y que traería una increíble consecuencia.
La primera Copa del Mundo se jugó sin algunos equipos de Europa como Italia, país que no quiso viajar porque salía a un valor monetario muy alto, y otros como Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda, que se negaron a jugarla porque consideraron que su competencia era mejor que este nuevo invento deportivo.

Luis Suárez abatido por la eliminación de la Copa Mundial de Fútbol Qatar 2022.
El único campeón que renunció a defender su título
El problema vino cuatro años más tarde porque fue el turno de organizar la Copa Mundial en Italia y ahí Uruguay, campeón vigente, se negó a viajar en represalia a los seleccionados del Viejo Continente que no quisieron venir a Montevideo. Así los celestes se transformaron en el único campeón del mundo que no defendió su título.
La historia se volvió a repetir en 1938, aunque esta vez tuvo otra excusa. Los uruguayos consideraron que la sede mundialista se debía rotar entre Sudamérica y Europa y era el turno de Argentina para ser anfitrión. La FIFA le dio el favor a Francia y en solidaridad con sus vecinos otra vez no viajó al Campeonato Mundial. Uruguay reapareció en el Mundial de 1950 y pasó lo increíble. Ante la sorpresa de todos otra vez ganó la Copa del Mundo derrotando 2-1 a Brasil en Río de Janeiro.
Uruguay viendo la Copa FIFA por televisión
Los uruguayos fueron durante varias décadas unos animadores potentes de cada Copa del Mundo, pero algo se trizó entre los años setenta y noventa. Entre 1950 y 1974 solo faltaron al Mundial de 1958 en Suecia y posteriormente tampoco clasificaron a las ediciones de Argentina 1978 y España 1982. En México 1986 e Italia 1990 se metieron en octavos de final de la Copa Mundial y luego cayeron en una mala racha. Algo muy doloroso para un país que sufre no poder jugar una competencia de este nivel.
El camino de Uruguay en el Campeonato Mundial de Fútbol 2026
Uruguay quedó otra vez eliminado para Estados Unidos 1994. Más tarde,para Francia 1998, los celestes sintieron el peso de no ser potencia. Tuvieron una de las peores campañas camino a un Mundial. Terminaron séptimos, con 21 puntos, y solo sobre Bolivia y Venezuela. En una instancia donde ni siquiera jugó Brasil, clasificado automáticamente como vigente campeón del mundo. Una vergüenza que remeció el fútbol local y que esperan no repetir nunca más. Para Alemania 2006 tampoco clasificaron, pero cayeron dignamente en los penales ante Australia en el repechaje.
Aquellos años de ausencia contrastan con la actualidad. Hoy, Uruguay en el Campeonato Mundial de Fútbol 2026 aparece nuevamente como una selección con aspiraciones importantes gracias a una generación de futbolistas que compite en las principales ligas del mundo.
El Torneo Mundial que quisieron olvidar
Los celestes son una selección que le gusta mostrar sus pergaminos y luchan por tener cuatro estrellas bordadas en su camiseta: dos por ser campeones olímpicos (1924 y 1928), que antes de los mundiales daba el título de Campeón del Mundo, y las copas ganadas en 1930 y 1950. Estos premios son su orgullo máximo.
Aunque también conocen el otro lado de la moneda. En 1962, 1974, 2002 y 2022 se despidieron del Mundial en la primera ronda.
Qatar 2022 y una despedida inesperada
A la Copa del Mundo de Qatar 2022 llegaron con un muy buen desempeño en la etapa final de las clasificatorias y varias figuras de renombre mundial en el equipo. Sin embargo, en la cancha, lo mostrado fue muy bajo. En el primer partido tuvieron un deslucido empate sin goles ante Corea del Sur, luego perdieron 2-0 frente a Portugal y en la tercera fecha derrotaron 2-0 a Ghana.
No les alcanzó y fue tanta la vergüenza que el técnico, Diego Alonso, dejó el cargo tras la competencia.
La prensa del país catalogó el desempeño como “desazón total” y Luis Suárez, la gran estrella del equipo, terminó llorando en el banco de los suplentes.
Hoy, mientras crece la expectativa por Uruguay en el Campeonato Mundial de Fútbol 2026, los aficionados recuerdan tanto las gestas que llevaron a los celestes a conquistar la gloria como los episodios más difíciles de su historia. El desafío será llegar en las mejores condiciones al Campeonato Mundial de Fútbol 2026 y demostrar que siguen siendo una selección capaz de competir contra cualquier rival.
Uruguay integrará el Grupo H de la Copa del Mundo 2026. Los celestes debutarán ante Arabia Saudita el 15 de junio en Miami. Luego enfrentarán a Cabo Verde el 21 de junio y cerrarán la fase de grupos frente a España el 26 de junio en Guadalajara.
Con una nueva generación de futbolistas, Uruguay buscará escribir una página distinta en la FIFA Mundial 2026. Así llegarán alimentando el sueño de volver a ser protagonista en una nueva Copa del Mundo.





